domingo, 26 de abril de 2015

Huracán

Evitar que las palabras salgan tiene que ser tan poco sano como obligar a nuestro cuerpo a no expirar.

Las letras se agitan en nuestro interior. Los pensamientos revuelven nuestro estómago.

Tantos gritos en la cabeza y solo el silencio como cura a este huracán.

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